Anoche volvía a casa, después de recoger a mi novia de la estación de tren y pasar un rato con ella y, por el camino, un agente de la policía con luces me indicó que parara en la cuneta. Era mi primer control en mis siete años que tengo carnet.

Salí del coche para no estar tan... enlatado y casualidades que perdí un poco el equilibrio saliendo. Podría parecer que hubiera bebido, pero no fue así jaja. No me hicieron el test de alcoholemia.

Me pidieron educadamente documentación personal y la del vehículo. Mal: me había dejado la cartera en casa con mi DNI dentro. No pasó nada. Luego, para sacar toda la documentación del coche fue un caos, porque no encontraba nada entre tanto papel que tenía mi padre ahi metida.

Mientras los agentes me ayudaban a buscar lo que me pedían, me fijé en que eran policías locales (que serían de los del pueblo de al lado). Al final encontramos todo, todo estaba en orden y me dejaron continuar con el viaje, que por cierto tenía ya bastantes ganas de concluir (que ya eran las tres de la mañana...)

Es de agradecer el buen hacer de estos agentes, cuyo trato fue de completa amabilidad.